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ARCANOS MAYORES, LA LUNA

La Luna

XVIII

La inspiración proporcionada por la Estrella conlleva sus riesgos, y la Luna nos advierte acerca de ellos, sin dejar de aconsejarnos que atendamos a esa inspiración.

En esta carta misteriosa podemos observar una luna de semblante serio iluminando un paisaje sobrio, aunque no triste. Mira hacia abajo y está rodeada de 32 rayos, 16 principales y 16 secundarios.

Mientras que la tristeza de la Luna es evidente, también lo es su poder y energía-lo demuestran sus rayos, múltiplos de 8, la Fuerza. El rostro de Luna creciente, como señala Waite, está situado a la derecha, “el lado de Gracia” como el lo llama- volvemos a sentir que la inspiración es un don, pero un don que puede tener un precio; un don que puede llevarnos al autoengaño o al descubrimiento de que hemos vivido en uno.

De nuevo, como en la Torre, gotas en forma de Yod ,la primera letra del nombre de Dios en hebreo, rodean a la Luna; la locura o tristeza que puede conllevar el seguir la inspiración está templada por la presencia protectora de lo Divino.

De nuevo aparecen las dos columnas de sabiduría que vimos en cartas anteriores, pero esta vez ya no son el objetivo; hemos pasado por entre ellas ya y estamos en un terreno de conocimiento superior, pero hemos de andarnos con cuidado, ya que nuestro entendimiento es frágil y propenso al autoengaño.

Hemos penetrado en el reino de la Sacerdotisa, en el más profundo inconsciente; allí habitan también , junto a una sabiduría superior, nuestros instintos más primitivos, representados aquí por el perro y el lobo, respectivamente el lado más suave y fuerte de esos instintos.

El perro y el lobo aúllan a la Luna, que intenta iluminarles y transmitirles prudencia y luz. “Callad, silencio” como dice Waite, parece estar diciendo.

Pero el elemento más temible, significativamente colocado al final de un sendero que viene de lejos e intentando salir de las aguas profundas del inconsciente, es el cangrejo, o “la tendencia sin nombre que yace más profundamente que la bestia salvaje” según Waite.

Encarna todos nuestros temores, nuestros demonios, la pesadilla que todos llevamos dentro; surge de dentro cuando decidimos profundizar en nosotros mismos y nos aterroriza. Pero no debemos temer; si somos prudentes y valientes, “se hundirá y volverá al lugar del que vino”dice Waite, y nunca tocará tierra.

De nuevo una carta del Tarot nos indica como la inteligencia y el autoconocimiento son las herramientas para andar por el mundo del espíritu y del inconsciente;al tomar la Estrella de la inspiración en las manos aceptamos un reto en el que podemos caer víctimas del autoengaño, de las falsas ilusiones propias o de las de otros, o de miedos y tristezas sin fundamento.

Andamos por un terreno confuso; solo poseemos la luz de nuestra inteligencia. Usada con humildad, nos traerá de vuelta a nosotros mismos, como la luz de la Luna nos guía en una noche oscura.

Significado de La Luna

NORMAL

  • Falsas ilusiones.
  • Autoengaño.
  • Falso concepto de uno mismo.
  • Engaños de otros que preferimos creer.
  • El inconsciente con todos sus beneficios e inconvenientes. Riesgos, mentiras, posible escándalo en el que nos vemos envueltos sin quererlo.
  • Imaginación que hay que saber controlar.
  • Intuición y talento. visiones que hay que discernir si son verdaderas o falsas.
  • Sueños premonitorios.
  • Confusión, incertidumbre.

INVERTIDO

  • Mentiras pequeñas que se descubren fácilmente.
  • Vencer la tentación.
  • Misterios resueltos.
  • Se descubre a una persona que nos ha estado engañando.
  • Claridad mental.
  • Termina un estado de confusión.

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Todos los textos explicativos de esta web, están extraidos, con permiso de la autora, de la obra "EL TAROT, LIBRO ABIERTO" de Rozonda Salas
XVIII – La Luna
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